Todos en algún momento queremos estar solos, aunque estos momentos específicos por lo general se generan por “malos ratos” o problemas (que nunca faltan).
Pero, ¿Por qué recurrimos a la soledad?
Bueno, la respuesta corta sería: porque no nos gusta que nos vean vulnerables.
Así es, a nadie le gusta que los demás crean que es más sensible y por lo tanto sería “menos”.
Ese sentimiento lo conozco y estoy seguro que la mayoría de personas que están leyendo esto, también lo han sentido en algún momento.
Ahora, volvamos al punto principal. La soledad es la compañía inmediata que tenemos cada vez que no estamos bien, porque eso sí, cuando hacemos algún logro o conseguimos algo por lo que trabajamos con anterioridad, nos gusta mostrarlo a los 4 vientos.
Fuente
La cuestión es que cuando nos acostumbramos demasiado a la soledad, ésta se vuelve un vicio, así mismo, un vicio; Porque disfrutamos la tranquilidad de no tener que lidiar con nuestro alrededor.
Y en este punto es donde ocurre el problema.
Ningún vicio es bueno, y tampoco afrontar un vicio sin compañía.
Por lo cual, pensemos un momento: ¿Con quién contamos?, ¿Quién está a nuestro alrededor?, ¿En qué puedo confiar?
Luego de preguntar esto nos daremos cuenta que estamos más acompañados de lo que creíamos, que tenemos personas que aunque no estemos en contacto a diario, podemos contar con ellas; Y ese sería el propósito de la vida, compartir nuestros logros, nuestras tristezas, un buen chiste, una anécdota reflexiva, etc.
No lo podemos negar, cuando hablamos fluida y confiadamente con alguien, nos genera una gran cantidad de Dopamina, la cual nos genera satisfacción duradera y que nuestro cerebro guarda el buen recuerdo que se vivió durante esta plática.
O cuando hacemos ejercicio, o lo que nos apasiona forma parte de nuestra vida, esos momentos son los mejores y se vuelven mucho mejor, cuando estamos con una buena compañía.
Y piensa esto…
Estamos con quién queremos estar; Si no es de esta manera, entonces no queremos.
Gracias por apartar un poco de su tiempo para leer esta publicación , espero les haya gustado y podamos llegar a ese lado humano que a veces creemos que ya está perdido.
De todo corazón… Muchas gracias.
Y sin más nada que decir…
HASTA LA PRÓXIMA