Desde adolescente se dio cuenta que tenía una pasmosa facilidad para imitar voces, pero nunca lo divulgó, era un secreto que le daría la posibilidad de hacer muchas travesuras en sus próximos años.
Así fue como haciéndose pasar por su padre autorizó vía telefónica su inclusión en el equipo de beisbol o como haciéndose pasar por su madre llamó a una amante que tenía su progenitor diciéndole que estaba enterada de la doble infidelidad y que si no la terminaba se lo diría a su esposo.
A medida que fue creciendo las bromas a sus amigos o amigas crecieron y en muchas ocasiones provocaron conflictos, como el rompimiento de su hermana con el novio o la cachetada dada por la madre de una amiga a su mejor amigo, tras lanzarle un piropo subido de tono.
Cada diciembre disfrutaba llamando a personas deseándoles feliz navidad y año nuevo haciéndose pasar por cantantes o personajes a los cuales eran fan.
Hasta que ocurrió algo inesperado y uno de esos murió en un accidente mucho antes de su llamada y la persona explayó en la prensa el hecho que desde el más allá este la había llamado.
Por su cabeza siempre había rondado el presentarse a unos concursos de imitadores que efectuaban en la televisión pero eso develaría su facilidad y estaba convencido que le daría dinero en el futuro.
Y el día imaginado llegó cuando a las fiestas patronales de la ciudad llegó un circo donde el principal espectáculo era una mujer que se comunicaba con los muertos y le daba mensajes desde al más allá a quienes se lo pidieran.
Todo el pueblo pasó por el lugar, incluyéndose, en su caso para ver si descubría el truco de la médium.
Fue viendo un programa de televisión sobre un hombre que hacía lo mismo que la mujer del circo, pero directamente a personas de nivel económico elevado que inició su negocio de mentalista.
Su carrera de psicología, más estudios autodidactas sobre el comportamiento humano fueron aliados en su nuevo emprendimiento, que lo apalancaba en el hecho de su don de imitar voces que sacaban a los difuntos del más allá y lo traían a las casas in necesidad de una ritual sesión de espiritismo.
Todo resultó como lo planeado por algunos años, llegó la fortuna y los buenos tiempos hasta que una mentira ajena lo estrelló contra su destino.
Un traficante de drogas contrató sus servicios para hablar con su madre fallecida cuando era un niño, este le contó lo que se acordaba y deseaba preguntarle detalles de su muerte.
Armó todo un teatro en el reencuentro de ambos, a través suyo, que sacó lágrimas en el fiero antisocial, que a cambio le pagó una jugosa suma por el acto.
Una semana después, espera el tiro de gracia que le dará este, tras amarrarlo y pegarle dos en las piernas, la madre está viva, su padre moribundo le confesó haberle dicho que murió para no decirle que lo abandonó por otro.