La cúrcuma (perteneciente a la misma familia que el jengibre), cuya raíz tiene un característico color naranja o amarillo intenso. Esta raíz transformada en polvo, es lo que nosotros conocemos comúnmente como condimento o colorante alimentario,
contiene un compuesto natural denominado curcumina ciertos estudios han determinado que dicho compuesto ayuda a prevenir el virus.
Entre sus beneficios más nombrados tenemos:
Que mejora la digestión, facilita en la pérdida de peso, combate resfriados y gripes, evita las crisis de asma, desintoxica el hígado, regula la flora intestinal, trata problemas en el hígado,e stimula el sistema inmune, alivia la inflamación en la piel como eccemas y acné o psoriasis.