Que en mi testamento se incluya vuestro nombre,
pues eres tú quien me ha matado,
amor mío.
Dicen que eres como un espía,
que te entrometes en los más oscuros secretos
que hay en mi corazón.
Te quiero desde que te conocí,
desde niños y hasta la tumba
siempre serás mi primer amor.
Este poema corto te lo dedico a tí,
que quede como evidencia, que te amo,
y que por ti es que yo enloquecí.