(Imagen propia).
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67 años del viejo 
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Hoy arribo a los 67 años de edad, y en verdad que es gratificante llegar a estas alturas con salud y dinamismo, algo que agradezco a mi Dios querido. Nací el 23 de abril de 1954.
Mi niñez fue en mi pueblo natal Las Mercedes del Llano, tierra petrolera que no se benefició nunca de las riquezas que llegó a cobijar, y así ha sido hasta el presente.
Estudié mi primaria en el grupo escolar Rafael Paredes, y siempre demostré preocupación, interés y motivación por lo concerniente al idioma castellano y a la música.
Mi hermano mayor José Mercedes era arpista y compositor, que llegó a grabar un "long play" con José Romero Bello, el Catire Florentino en la "Leyenda de Florentino y el diablo".
Un 23 de abril ocurrió el entierro de Miguel de Cervantes y la muerte de Garcilaso de la Vega. Según, también William Shakespeare nació un 23 de abril, pero igualmente murió otro 23 de abril. Por estos motivos, se seleccionó el 23 de abril como DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO. Así mismo es el DÍA DEL IDIOMA ESPAÑOL.
Recuerdo que a mis 9 años mi hermano José Mercedes me regaló un poemario llamado "Oro y nácar", del bardo apureño José Vicente Torres Del Valle.
Igualmente, me enseñó las primeras notas del cuatro, pero por re menor, cuando lo habitual es re mayor.
A los 9 años escribí mi primer poema, y a los 12, mi primera canción.
En mis lecturas supe quién era Miguel de Cervantes Saavedra, y su libro "Don Quijote de la Mancha", que me causó una grata impresión tanto ingenio. Desde entonces sentí admiración por el ingenioso hidalgo, y con el tiempo Sancho Panza se convirtió en mi personaje ficticio o de la fantasía más querido.
En cuarto grado mi maestra María Mujica me asignó el papel de árbol en una obra de teatro, y solo recuerdo que en uno de los parlamentos decía: "Soy el progreso a la margen del río".
En el liceo Roscio comencé estudios de bachillerato en 1968, y era fijo en los actos culturales que de mes a mes se realizaban aludiendo las fechas de cada mes.
Recuerdo que declamaba poemas románticos, y recuerdo que una
vez me inspiré con el "Poema de la despedida", del poeta José Ángel Buesa.
Me gradué de bachiller y, debido a mis excelentes notas en la materia inglés, al hacerme bachiller, me ubicaron en la escuela básica José Félix Ribas con 9 horas en octubre de 1976, para que me costeara los estudios en el pedagógico de Maracay.
Pero mi futuro estaba ya marcado, y cambié de docente de inglés a instructor de educación musical.
La poesía seguía en ascenso, y en 1985 obtuve el premio nacional a la poesía inédita en el festival nacional infantil Cantaclaro, con un poema de nombre "La fiesta del centenario", en honor a Rómulo Gallegos.
En el año 2007 la Editorial "El perro y la rana" publicó mi poemario "Carrito de ideas", libro contentivo de 100 piezas infantiles.
En el campo de la educación musical, componía canciones que los niños llevaban, y obtuve no menos de 10 premios a la mejor canción inédita.
Fue en el año 2003 cuando obtuve el título de Profesor de Educación Preescolar, en un suceso pocas veces experimentado en Venezuela, como lo era el de un hombre graduado en esta especialidad de preescolar.
Recuerdo que solo yo era hombre en 2 secciones, y había 78 mujeres en ambas.
Mi amor por los niños de 3 a 6 años siempre lo he expresado, y el testimonio mayor es que soy el himno del preescolar, que compuse el 3 demarzo de 1986. Es decir, que ya tiene 35 años, y se venía cantando en todos los estados del país, hasta que la pandemia interrumpió la secuencia.
En cuanto a mi vida de jubilado, me limité a formar un grupo exitoso de 5 niñas denominado " Quinteto Infantil Femenino Pariapán", integrado por niñas de 6 a 11 años, a las que enseñé a tocar cuatro y a cantar muchas canciones, la mayoría de mi creación.
Luego en los últimos 3 años ingresé a las redes sociales, y me siento muy exitoso porque en @Hive tengo el rango de delfín, y confieso que, contradictriamente, estoy viviendo uno años de esplendor económico en mi labor.
Siento un orgullo grandioso por pertenecer al estético equipo de la comunidad .
Son 67 años bien vividos. Casado con una licenciada en preescolar, y con un destacado hijo único que se desempeña como psicólogo clínico.
Le agradezco a Dios por lo bondadoso y tolerante que ha sido conmigo.
Aprovecho la ocasión para pedir a Dios mismo que nos bendiga a mi familia, amistades, y a mí.
He aquí el cierre del post con las 5 niñas en algo sumamente difícil, como es puntear el cuatro, y más aún en edad infantil y en grupo. Este es otro de mis grandes orgullos. La canción es "El caricari". Gloria a Dios.