Amanecer en los campos.
Al amanecer los campos
renovaron sus vestidos,
y en la vegetación clara
está presente el rocío
con pájaros entusiastas
ante regios coloridos
que da la naturaleza
entre sus luces y brillos.
Del caballo en la sabana
se escucha alegre relincho
que alegra el amanecer
y con bulla de los grillos
la gente se halla dispuesta
a tomarse un cafecito,
ese que puede ser recio
y de nombre café tinto
mientras suelta su tonada
el turpial en el camino,
y el ganado en el verdor
dibuja un paisaje lindo.
El humo que se produce
por todo este caserío
indica que amanecieron
saludables los vecinos,
y un cielo nos amenaza
con un aguacero frío.
Es la grandeza de Dios
que los llaneros vivimos,
de lo que cada mañana
estamos agradecidos,
y aquí no importa Internet
ni lo que muchos han dicho
porque el campo aún es sano
gracias a mi Dios querido.