¡Qué tal, Hiver!
Sea de día, tarde o noche, donde quiera que sea que estés leyendo este post, te deseo lo mejor del mundo: buena vibra, alegría, felicidad, bienestar, que tus sueños se hagan realidad y que unicornio mágico…
¡Nah!
Obviemos al unicornio, no era para tanto.😂
Esta semana estuve de aquí para allá navegando en el mar de contenido que esta plataforma nos ofrece, y he de decir, que vi gente con mucho talento, en todas las formas y sentidos en que esa palabra pueda expresarse.
Y me preguntaba:
Bueno, yo ¿Qué puedo aportar?…
Hay muchas personas que hacen lo mismo que hago yo, incluso mejor.
¿Qué puedo ofrecer, que no haya sido mostrado antes?…🤔
El hecho es que: “No hay nada nuevo bajo el sol”.
Todo ha sido escrito, todo ha sido hablado, todos los temas están altamente saturados, y cuando esa realidad nos da de lleno en la cara, nos hace pensar que todo lo que hagamos va a ser irrelevante.
Es como si un colonizador viajara por el mundo en estos tiempos, recorriendo el planeta de lado a lado y se diera cuenta de que no queda un centímetro por descubrir. (por poner un ejemplo hipotético)
Me atreveré a decir que hay muchas personas (yo incluida) dentro y fuera de esta plataforma, para quienes este es uno de los principales motivos que les limita a compartir con otros lo que tienen para dar. Porque entre tanta abundancia de contenido, se vuelve literalmente difícil ofrecer algo realmente nuevo.
Y es que:
¿Cómo se puede ser original cuando no queda nada que no haya sido dicho antes?…
Nunca mejor dicho.
Cuando se aprende a juntar el talento, con nuestra esencia, se crea algo auténtico, aunque lo que se haga esté más que saturado.
Hablar, cantar, escribir desde la experiencia personal, desde lo que nos identifica como seres humanos, siempre toca a las personas. Por eso no hay libro que guste más, que ese que cuando se lee nos hace sentir que nos estamos leyendo a nosotros mismos. O mejor canción que esas que nos acompañan en cada sentimiento.
Lo más auténtico que puedes aportarle a todo lo que hagas, eres “tú mismo”.
Por eso, aunque sé que este tema ya ha sido tratado muchísimas veces, no solo en Hive, sino en todas partes, apoyándome en estas frases, he decidido escribir desde mi propia versión, porque ese es el mayor grado de originalidad que puedo otorgarle.
¿Qué hay de ti?…
¿Te has sentido de esta forma alguna vez?…
Me encantaría saberlo en los comentarios.
Agradeciendo a los que por gusto propio (o equivocación) leyeron este post, me despido por hoy.
¡Nos vemos en la próxima aventura!