Con el color del pasaporte.
mi salud mental pide adrenalina
yo no soy una maquina
es necesario salir a divertirme.
finiquitando minuciosamente cada detalle
no quería viajar en solitario
porque el trayecto era pesado
no obstante
gracias al poder de convencimiento
y al buen entendimiento
de parte de la química
mi simpática vecina decidió unirse
a dicha travesía
una grata decisión que
la recibo con alegría.
con destino a descubrir
muchos paisajes sensacionales
asimismo conocer preciosos animales
y por supuesto a deleitar
el paladar con recetas exóticas
cargamos las maletas a reventar
usando un vestido elegante
que combine
con el color del pasaporte.
haberme separado de lo repetitivo
tuvo un resultado efectivo
en el aspecto terapéutico.