No soy la de antes.
los estándares de atractividad
solo sirven para juzgar
de igual modo para renegar.
largos meses han transcurrido
quería encajar con quienes
ni siquiera se interesaban
por mi prosperidad
solo hablaban del aspecto físico
criticaban con mucha crueldad
cualquier defecto que hallaran
de solo escuchar
la palabra fealdad
me afectaba con intensidad
era mi gran debilidad.
por eso medité
luego decidí tomar un lápiz
y un papel enorme
con el propósito de anotar
las virtudes que me favorecen
resultando ser numerosas
entendí lo poderoso
que es tener
una mente bien sana
y lo valioso
que puedo llegar a ser.
bajo mi propia aprobación
sin ninguna clase de preocupación
porque sinceramente no busco atención.