Sobrevaloramos algunas cosas e ignoramos otras
A veces la eterna rutina nos consume y no sabemos apreciar esos abrazos y palabras bonitas de mamá. Ustedes no se imaginan el dolor y vacío que se siente cuando año tras año hay más puestos vacíos en la mesa, cuando te das cuenta de que por muy aburrida que fuese la cena navideña, el hecho de ver a tus seres queridos todos juntos era ya un regalo inmenso y completamente invaluable e irremplazable.
Hoy agradezco a la vida y al universo por la unión de mi familia, que aunque a veces logran desesperarme, yo miraba la mesa y el corazón se me llenaba de amor total, aunque faltan personas, aunque estás navidades no sé sintieron igual, el simple hecho de poder compartir junto a mi mamá y verla feliz me lleno el alma por completo, y espero poder seguir viendo eso por muchos, Muchos años más.
En fin, no sé si es por la época o las hormonas influyan un poco, pero escribir estás palabras lo hago con un nudo en la garganta, y como petición de navidad solo pido salud y unión familiar para todos, que al menos para mí representan lo más importante, porque me di cuenta que más allá de abrir regalos lo que uno atesora realmente en sus recuerdos es ese compartir entre todo el núcleo familiar, no el regalo en si.
En fin, solo quería expresar estás palabras como mensaje navideño para ustedes, valoren a su familia, valoren su estado de salud, valoren cada segundo de su vida y los pequeños o grandes momentos que la componen, abrazen fuerte, expresen su cariño al prójimo, porque mañana puede ser tarde, hoy estamos, pero mañana no podemos saberlo, no podemos darlo por sentado. Espero que pasaran una increíble noche buena, y que todos sus deseos se hagan realidad, se materialicen. Por ahora, me despido, les envío cantidades alarmantes de buena vibra, nos vemos en la siguiente publicación.