Año 2019: Llegó el mes de la navidad, en mi casa (de mis padres), la tradición es adornarla con cositas navideñas y sus respectivas luces, el ocho de diciembre en compañía de mi hermanita menor Gabriela Alejandra, decidimos trabajar en eso.
Ubicamos las cajas donde acostumbramos a guardarlos adornos, empezamos a sacarlos y limpiarlos, ya que se encontraban con algo de polvo.
Después de limpiarlos, empezamos a aportar ideas por lo que nos decidimos por un arco navideño, el cual estaría ubicado en la sala de nuestra casa.
Pasamos ese ocho de diciembre disfrutando del trabajo que realizábamos, hasta que lo terminamos.
En casa de mi abuela, igualmente en navidad de adorna, por lo que el día diez de diciembre 2019, me trasladé hasta allá y como yo soy la encargada de adornar, ubique las cajas con los adornos y trabajé con lo que mi abuela quería en su casa, siguiendo las instrucciones de mi abuelita, ese día terminé ya de noche, por lo que mi abuela me abrazó y me daba las gracias, yo le decía Maíta, (así llamamos a mi abuela), no hay de que agradecer, al final yo tengo años haciendo este trabajo.
En mi casa (de mis padres), en víspera a navidad, no decidimos hacer las populares hallacas, las cuales nos quedaron riquísimas.
Compartimos en familia, la cena de navidad y la cena de año nuevo, todo fue muy lindo con mucha alegría y felicidad.
Año 2020: En este año es importante mencionar dos fechas que marcaron mi vida y la de toda la familia.
Domingo 27 de Septiembre: En Lima Perú, fue asesinado mi primo Héctor Alejandro, de 25 años de edad; era como mi hermanito ya que nos criamos juntos.
Lunes 28 de Septiembre: Para ese momento estaba embarazada, mi médico tratante, me dio fecha de parto a finales de Octubre; el acontecimiento anterior me produjo el parto de mi bebé este día y nació Dylan Fabricio a las 5:30 de la tarde, presentando dolores desde las dos de la mañana.
En vista al primer acontecimiento, en la familia se acordó guardar el luto lo que implicaba, cero adornos navideños en nuestros hogares, por lo que al llegar el mes de Diciembre, la navidad se torno llena de tristeza al recordar la muerte de mi primo.
Y se transformaba en alegría al tener entre mis brazos a mi bebé, quien crecía rápidamente y al llegar de visita a casa de la mamá de mi primo fallecido, a casa de la abuela, Dylan convertía el momento de tristeza en alegría y felicidad; la mamá de mi primo con mi bebé en sus brazos decía: "Dylan, mi rayito de luz que llegó a iluminar este momento de oscuridad que vivimos " y sus lágrimas se derramaban.
Esa navidad, fue diferente a las vividas anteriormente, aunque se realizaron las cenas de navidad y año nuevo, estuvo llena de tristeza y dolor.
Aunque yo estuve muy feliz, en este Diciembre amamantando a mi pequeño bebé, el recuerdo de Héctor Alejandro, llegaba a mi mente y me entristecía, pero miraba a mi hijo y esa tristeza y las lágrimas desaparecían, llegando a mi la alegría y felicidad.
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marudelcor511