De todas las cosas inmateriales que tiene la vida, una de las que más me fascinan son las puestas de sol. Desde siempre me han atraído muchísimo esos tonos anaranjados en el cielo cuando el sol se pone, pero verlo ponerse en el mar, es algo que me obsesiona.
Este verano hemos estado una semana en Cádiz, concretamente en Zahara de los Atunes donde hemos disfrutado de un maravillosa villa en la cala de los alemanes. Las puestas de sol son mágicas en todas las playas en general, y allí especialmente. Cada día después de haber disfrutado de la playa por la mañana, volvíamos sobre las 8 de la tarde para volver a ver este espectáculo.
En esta puesta opté por ponerme un bikini negro precioso de Oysho con volantito en la parte superior del bikini y un bonito calado en la parte inferior. Lo combiné únicamente con unos shorts blancos ya que teníamos la villa a escasos metros de la playa.
En el pelo llevaba un pañuelo estampado en negro, beige y marrón anudado en la parte de abajo, al llevar el pelo largo me encanta como quedan los extremos de pañuelo asomando entre mi pelo. También cogí gafas de sol, aunque el espectáculo es tan bonito que a ratos me las quitaba.
Espero que os haya encantado esta espectacular puesta de sol... ¡nos vemos en la próxima!