Así como se creó el mundo, de pronto y sin pensarse, así estábamos tú y yo, uno junto al otro. Tu mano sobre la mía, rozándome con tu suave piel, amoldando una masa rebelde, que puede parecer fría.
Poco a poco, activando cada tuerca, pusiste a andar el reloj que casi nadie hacía funcionar. Manivelas oxidadas, engranajes desdentados. Caricias sutiles, alas desplegadas.
Mis dedos por tus labios, labios carnosos, suaves al tacto, dientes blancos, sonrisa… sonrisa fulminante.
Si apenas esto no comenzaba yo ya volaba, un mar verde bajo mi cielo negro tembloroso. ¿Cómo se puede volar cuando lo que se quiere es nadar? ¡Sumérgete!
Otra vez tus labios, ahora en contacto con lo míos. Tibios, suaves… hermosos. Tus alas rozan las mías. ¡Sed!
Mojas mi boca con tu saliva. No dejas de besarme. Tus manos inquietas tocan mi pecho, Las mías tu abdomen y tu pene.
La ropa estorba. Lugar peligroso. Caricias comprometidas. Pudor hecho historia.
Tus labios caen desde mi pecho, como un río que se hace lento el camino.
Ángeles bailando una canción de ritmo celestial con una letra mundana. Quebranto de reglas, haciendo otras nuevas. ¿Qué dices? apenas puedo entender. Habla que tu tono me excita. No pares que siento morir. Abre los ojos, déjame ver otra vez el cielo verde.
Sin saberlo, parados estamos, caricias, besos, arrumacos en otra lengua. Estos ángeles infieles, que atrás dejan a su dios, que se escapan para adorarse uno al otro.
Nada, nada existe en ese momento, lujuria y traición a los buenos modales. Locura con sentido, la cordura nos fastidia.
Tu boca sobre la mía, tus manos moviéndose con desespero, gemidos sofocados, glúteos tensos del deseo.
Olvida quien soy. Olvida quien e eres. Somos ángeles derrotados por la ambición, triunfadores en el ardor.
Y así como todo empezó, todo acabó. Alas guardadas en la espalda, mortales comunes caminar pausado.
Un cigarro después, pensamientos que me torturan. El aire hule a mar, mi cuerpo de ti está impregnado.
Ángel, te pregunto: ¿querrás volver, a traicionar a tu dios, pero no una vez más… sino para siempre?