Agotada llegó del trabajo
la casa estaba sola
me quito la ropa
me acuesto desnuda en la cama
el sueño me venció
me quedé completamente dormida
siento unos masajes en la espalda,
me despierto
me hacen estremecer
besas mi espalda
susurras que me relaje
sonrió y abrazo más la almohada.
Siento que aplicas en mi espalda aceite
que con el roce de tus manos
se siente arder sobre mi piel
tus manos se deslizan fácilmente
sobre mi cuerpo,
sin dejar de tocar ninguna parte
tus manos gruesas
saben por donde masajear
donde se encuentran la tensión,
subes, bajas, aprietas mi espalda
susurras que mi piel es suave
provocativa, comienzas a besar
cada parte recorrida por tus manos
tomas por completo mi cuerpo
me volteas, y tus masajes
terminan en una rica sección de besos
que minutos más tarde nos hará llegar
al placer que ambos necesitamos

