Duele es que te quedaste con mis brazos, con mis costillas en tus manos con ese calor de tus abrazos en invierno y de nuestros besos en verano, te quedaste con mis lágrimas y mis historias. Te quedaste con mi parte más frágil.
Y a la vez admiraste mi lado más fuerte.
Siento que te quedaste con la mitad de mí y de manera egoísta te llevaste la otra mitad... Y yo me fui.
Mi alma se quedó contigo mientras mis piernas se alejaban y mi corazón seguía latiendo cuando escuchaba tu nombre. Estoy frágil y necesito ser aguerrido.
Algunos dicen que un mar en calma no hace un marinero experto, sin embargo, nunca llegué a pensar de que combinarías como un maremoto como un tsunami, un terremoto y un volcán serías la unión de todo, habitarías dentro de mí, y ahora como yo me voy? sí todo de mí quiere seguir aquí junto a ti.