"Solo llamadas de emergencia"
"Si se están muriendo no llamen a Rainelis, porque morirán" o "es más fácil hablar con el presidente de la república que Rainelis atienda una llamada".
Sé que esto no está bien, es algo con lo que lucho desde hace muchos años y la verdad que no he dado todo de mi esfuerzo para afrontarlo. El caso es que, a veces contesto y más a mis seres queridos que veo insisten con las llamadas.
—Caramba, pero ¿Cuál es la urgencia?, a ver, ¿Dime qué pasa? (menos mal no dije como mal chiste eso de "quién se murió"). Solo pude escuchar un llanto desgarrador e incontrolable y en medio de eso un nombre, en realidad un alias: —Napo, Napo —dijo mi mejor amiga—.
No necesité escuchar más nada, ni ninguna explicación. De inmediato rompí en llanto y quizás de forma más intensa que ella. Efectivamente fue una llamada de emergencia, una de esas que jamás deseas recibir; son como puñal de doble filo atravesando la piel. Había fallecido uno de mis mejores amigos desde la adolescencia, podría decir que lo consideraba mi hermano mayor.
Él amaba practicar ciclismo, era su pasión desde hace muchos años. Supongo la noticia se extendió por toda Venezuela, pues no fue un simple accidente, fue un homicidio. Hubo mucha imprudencia, desmedida negligencia y falta de humanidad por parte de las personas que venían en el automóvil; ya que luego del impacto, se dieron a la fuga.
Mi amigo sufrió mucho antes de morir pues no fue ipso facto, agonizaba y eso lo sé porque se hizo viral un video de él. No sé que fue peor, si el carro que se dió a la fuga y que no lo ayudaran, o las personas que grabaron el vídeo de él agonizando y se dedicaron a publicarlo.
¡Sí, duele y duele muchísimo! no solo el hecho de su partida inesperada, sino también la manera en que ocurrió todo. Por favor, ruego sean más conscientes al manejar un automóvil, eviten hacerlo si están bajo los efectos del alcohol o muy cansados. Si sabe que el chofer lo está, no permitan que conduzca.
En caso de que ocurra inevitablemente un accidente, sea valiente, ayude a la víctima y hágase responsable de sus acciones. Hoy es la vida de un desconocido, tal vez mañana puede que sea la suya o la de un ser querido.
Bicicletas de:
Jesús Blanco (Napo) y Giussepe Lorio.

