El circo de Mister Moogle
Aunque llevaban a cuestas cientos de funciones, las solapas doradas de su chaqueta recién cepillada relucían como el primer día. Se dice del sastre que la tejió que sus prendas nunca se deterioran, pues el hilo que usa es de seda de luna. De hombreras puntiagudas, la prenda quedaba perfectamente ceñida al torso de Mister Moogle. Una espléndida pajarita de estrellas forjada en polvo de luciérnagas de agua blanca adornaba un cuello arrugado ya por el paso de los años. Muchos años, todos ellos dedicados a resaltar la sonrisa de cualesquiera que fueran las gentes que afortunada y fortuitamente tenían la gran suerte de cruzarse en el camino del circo, de su circo.
Su vestuario para el espectáculo era mágico, como no podía ser de otro modo en un maestro de ceremonias también mágico que, además, dirigía un circo mágico hasta la extenuación. Nadie sabía dónde encontrarlo en un momento puntual; se decía que allí donde fuera necesario, éste aparecería.
Una nueva noche, una función más. El anciano charlatán soltó el lápiz de ojos negro en la repisa de su tocador. El parpadear de una bombilla mal enroscada le hizo sonreír. «Lo mundano es tan necesario como lo mágico», y esa luz se lo recordaba en su intermitencia antes de apagarse para siempre. Los ojos del viejo brillaban como la primera vez, volteó sobre sus zapatos de punta también dorada y fue directo a la pista de arena. La grada estaba repleta. Los niños y las niñas reían descontrolados y hombres y mujeres aplaudían sonrientes. Mister Moogle posó su cuerpo en el centro más absoluto, casi flotaba. Su presencia desprendía una alegre serenidad a todos los asistentes, quienes fueron quedando en silencio en segundos envueltos por una emocionante expectación.
El maestro, con los brazos abiertos hasta lo imposible y con la ilusión intacta, pronunció con una voz infinita las mejores palabras de todas:
- ¡Qué comience el circo!
La magia no es más que algo que se esconde en la ilusión de nuestros corazones.

Este es un microrrelato que escribí y compartí hace unos dos años; encuentra aquí la publicación original. He pensado que voy a revisar y ordenar mis textos, mis relatos y mis poemas; corrigiendo aquí y allá, tratando de mejorarlos. Además, un poco de organización no vendrá mal a la hora de tratar de darles uso. Así que los que vaya teniendo listos y/o me gusten, los traeré de nuevo por aquí para conocer sus opiniones.
¡Saludos y gracias por pasar a leer!
