Este es un guion teatral en el que estamos trabajando mi esposa y yo; y que os voy a traer secuenciado según vayamos haciendo. ¡Esperamos que os guste!
Este es un guion teatral en el que estamos trabajando mi esposa y yo; y que os voy a traer secuenciado según vayamos haciendo. ¡Esperamos que os guste!
PACHA mama
(La niña Pacha durmiendo en su camita, dentro de su tienda, en el bosque)
Secuencia 1
Pacha, como muchas mañanas, sintió un aire fresco entrar en su guarida. Podía percibir que hacía un día estupendo para disfrutar de la naturaleza. Saldría a jugar y aprender de todo lo que le rodeaba.
(Pacha despierta)
Pacha comienza el día escuchando cada vez con más atención los sonidos de la naturaleza. Es temprano, aún puede notar el frescor que le regala el rocío del amanecer. Puede oír a un joven gallo. Debe ser esbelto y apuesto, a juzgar por lo enérgico de su cacareo. Anuncia a todos que el nuevo día va a empezar. Cacarea y cacarea hasta que por fin la niña despierta, pues se había estado haciendo la remolona y se resistía a levantar.
Se asoma por la puerta de su tienda, respira hondo. Vuelve a respirar una segunda vez para inflar bien sus pulmones, llevando el vital oxígeno hasta el último nervio de su cuerpo. Estira todos los músculos hasta sentirse bien ágil. Ya ha cargado pilas.
(Pacha sale al bosque con fuerza y decisión)
Secuencia 2
Pero esa mañana Pacha notaba algo diferente. Podía percibir un curioso olor en el ambiente que no era habitual por allí. No era el olor de alguno de los animales que normalmente rondaban el lugar. Puede que fuera el olor de otros humanos… sí, otros niños y niñas se encontraban frente a ella. De repente, nota unas cosquillas en su barriga que le hacen sonreír. ¡Se está haciendo pipí!
(Pacha corre detrás de su tienda para hacer sus necesidades)
Ya de vuelta, la niña siente la curiosidad de conocer a aquellos otros seres. Quiere jugar, aprender, enseñar… Tan rápida como un rayo, coge una tela que lanza al cielo y deja caer sobre su cabeza. Despierta a todos sus invitados con un simpático “cucú”. Ya está lista para que comience el juego. Cubre su cuerpo con la tela y un chaleco y ríe.
por Rocío Costa y Salvador Flores ()