El día que te olvide, será tal vez porque habré dejado de existir.
Mis ojos se habrán cerrado, pero mi alma te seguirá amando.
Partiré a lugares desconocidos y quizás mi alma sienta miedo.
Recordarte será mi consuelo y mis fuerzas en esta travesía.
Me llevaré lo mejor que me diste, tus sueños, tus fantasías y esa fragancia que me llevo impregnada en todo mi ser.
Porque me enseñaste a querer en la distancia y en silencio, trajiste a mi mundo primaveras qué ya no existían.
¿Cómo no amarte más allá de la vida?
Si curaste todas mis heridas con la poción de tu alma.
Hoy tal vez te encuentres sola y en tu memoria recordándome.
Lastimándote con el recuerdo de haberme amado tanto.
Tu corazón marcado de estrías por el dolor de esta partida, pero también quiero que sepas que cargo este dolor conmigo.
Qué me destroza y mata mi alma y que pido al universo ser el rocío que despierta contigo cada mañana y poder acariciarte cada día.
Para que cuando tu piel me toque sientas mis manos frías sientas que no soy el mismo...que perdí la esencia de mi ser con esta partida.
Ya no sufras más amor mío, que el tiempo corre muy deprisa y ámame con ese amor verdadero...que el destino se encargará de acercar nuestros mundos.