Con gran fuerza llegaste,
con la voz de caramelo
te escuché y me endulzaste,
mis musas dieron consuelo
al seguirte , al contestarte
en ese mismo lucero
que nos une , nuestro arte.
Pasan los días mi cielo
y de pronto más nos vemos.
Me llenas de caricias
y delicias con tus letras,
nos vuelve a nacer
una obra que nos llena
de locura y de placer.
Pero lo bueno se acaba
como pompa de jabón,
la magia termina pronto,
ya se murió la ilusión.
Mi musa vuelve a estar sola,
todo vuelva a su cajón,
mi soledad es mía y los sueños
Sueños son.