Cuando existe un hecho, o una acción que no aceptamos dentro de nuestros valores, se produce la indignación, y muchas veces la expresamos de forma negativa, podemos llegar hasta actuar con rabia, incluso hasta sentir necesidad de tomar una acción contraria, pero ¿Qué debemos hacer cuando nos ataca este sentimiento de cólera y enojo?
Definitivamente es complejo, porque no existe una receta mágica para la reacción humana, sin embargo siempre respirar y meditar nos ayuda a pensar con más claridad cuando es necesario dar una respuesta, o actuar ante una injusticia.
En contradicción con lo que creemos, no todas las personas pueden pensar como nosotros, lo que quizás nos parece mal a otra persona le parece bien, lo único que no cabe en esta medida es la violencia hacia otras personas, animales o la naturaleza, simplemente cualquier acción que dañe la vida de un ser vivo es una acción que definitivamente indigna hasta el más centrado de los seres humanos.
También existe la indignación frente al desamor, porque cuando los sentimientos no son correspondidos debidamente causan dolor, tristeza y muchas veces las personas se sienten indignadas, negadas a seguir en una relación en donde el agravio a sus sentimientos se marca día con día, con la frivolidad de ignorar el amor que se da y espera ser recibido de vuelta.
Por todo esto, en lo personal sostengo que cuando sentimos indignación debemos buscar consuelo ante la fe, orar, pensar, meditar, caminar, contemplar las flores, amar a los animales, buscar respuestas en los lugares quizás más simbólicos para nuestra paz, es cierto que rehacer la vida a veces cuesta, pero no es imposible para el que sabe amar y respetar.
"Normalmente cuando las personas están tristes, no hacen nada. Se limitan a llorar. Pero cuando su tristeza se convierte en indignación, son capaces de hacer cambiar las cosas".
Malcolm X.
Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.