Cuando los cielos se tornan grises, la brisa se hace fuerte y parece indetenible, cuentan los más ancianos o sabios que se trata del enojo de Tiáloc.
~ Viene cerca Tiáloc, se escuchan centellas.
Rayos, lluvias, terremotos todos fenómenos naturales que emanan de los adentros de la naturaleza donde la deidad conocida como aquel Señor que reina en el Tercer Sol es quien tiene el control absoluto.
Misterios, culturas, enigmas de los aztecas que hoy al estudiar el cosmos se encuentra con sus influencias. La tarde casualmente se ha tornado gris, la brisa azotó un rato los árboles y aunque algunos disfrutan el momento, el respeto que siento es casi miedo, no porque exista un Tiáloc malo, pero siempre me hago pequeña bajo la fuerza de la lluvia, y los brazos que me acunan hoy duermen en otra tierra.
Quizá el enojo de Tiáloc hoy limpie la tierra, llevándose lo malo que hoy causa dolor en algunos corazones, casas y hogares del planeta; esa es una esperanza buena, una esperanza de los milagros de los que se escriben las leyendas.
Imágenes propias. Fotografías tomadas con un móvil Blu Vivo One Plus. Cámara f / 2.0 1/100 3.79mm ISO 200. Editadas para los mensajes usando la aplicación de diseños Canva.