La mente a veces puede jugar en nuestra contra. Estamos muy tranquilos y de la nada vienen recuerdos o pensamientos que nos cambian completamente el estado de ánimo. ¿No les has pasado? Suelen ser preocupaciones, temores o recuerdos. La mayoría de las veces son ideas relacionadas con el pasado, o el futuro, casi NUNCA con el presente, porque no se trata de cómo nos sentimos hoy, si no de lo que vivimos antes, o lo que viviremos mañana.
Pienso que esto puede pasar con más frecuencia cuando estamos solos. Sí, y puede causar más malestar en confinamiento. No es como que podamos salir a cualquier sitio a despejar la mente, no podemos distraernos con amigos, no podemos viajar... El encierro y la falta de contacto frecuente con otras personas hace que nuestra mente tenga MUCHO tiempo libre para sobrepensar, e imaginar los peores escenarios posibles, o recordar aquella vez hace años que hicimos algo de lo que hoy nos avergonzamos.
Intento mantenerme ocupada, pensar en positivo, distraerme con alguna serie, sin embargo, ante el menor silencio esa idea o imagen aparece. Hoy haré las pases con ese pensamiento, me entiendo, soy humana y no estoy viviendo una situación normal, tengo miedo.
A veces me alivia pensar que los problemas, por algún motivo, se sienten más ligeros cuando pasa el tiempo. El día 1 todo es grave y borroso, sin embargo, con las horas, días, semanas, empiezas a "aceptar" y te das cuenta que las preocupaciones previas quizás fueron un poco exageradas. Al menos a mí me resulta ver las situaciones difíciles de esa manera.
Por ahora, solo queda respirar y calmar las olas de pensamientos. El mar en mi cabeza está alborotado, hay mucha brisa.