Estamos en la mitad de un final no esperado...
Cuando todo comenzó, nuestro futuro era prometedor, promisorio y hermoso... No deseábamos el divorcio.
El tiempo pasó, a ambos nos fragmentaron los años, no nos dimos cuenta, pero fue fatal el daño, y ya no está presente el amor de antaño...
Nuestro estado actual: "A medio divorcio... "
Tú estás aquí, presente en cuerpo, yo estoy aquí a "centímetros kilométricos". Solo haciendo lo más ético.
No te agrada en lo que me convertí y a mi me duele lo que tu eres, ya no hay nada que admirar, soñar, ni desear, solo costumbre es el motor que nos mueve.
" A medio divorcio..." es un proceso extraño, la costumbre nos mantuvo y aminoró los daños...
Pero ¿Dónde quedó el muchacho alegre y espontáneo?
¿Dónde quedó la mujer enigmática y sexy?
¿Dónde quedaron los viajes que planificamos, antes de envejecer?
¿Dónde quedó la admiración, la complicidad, el placer... ?
¿Dónde está la pasión que nos embrujo y gobernaba? ¿Por qué no te agrada nada de lo que soy... Nada? ¿Por qué, el hombre que miro... Me decepcionó tanto?
"A medio divorcio..."
Conversaciones sin finales felices, puntos muertos, frustración disimulada, decepción sin lágrimas y en el corazón... Nada de nada.
"A medio divorcio..."
En silencio se escuchan los gritos del alma ¡Vete! ¡Vete! Ya no cambiará nada...Vete! ¡Vete! El tiempo no te ayudará... Sé valiente, huye, ¡Anda!.
Pero los labios de ambos son cobardes, y no quieren ante el otro admitir, que el alma hace mucho, quiere volar sin rumbo y a la soledad, partir... Se cierran, para ya no discutir.
"A medio divorcio..."
No somos amigos, pero no nos sacamos los ojos... Disimulamos ante el resto, para no difamarnos...
Ya no nos deseamos, pero deseamos al menos no abstenernos del otro...
Hablamos, pero no conversamos... Tenemos sexo, pero no hacemos el amor... Somos compañeros, pero amigos ¡No!.
Nos vemos, pero no nos observamos ni contemplamos... Tenemos secretos, ya no hay la misma confianza... Aplicamos el respeto, pero solo por cordialidad...
Sé han abierto las puertas, de los ojos, corazón y alma... Ya no hay exclusividad en el núcleo del ser, Lo que ayer era impensado... Hoy no lo es.
Ya no hay sentimientos eternos, ya no hay un "felices por siempre".
Ya se está agotando la paciencia, ya no deseas desvivirte por la persona que tienes en frente...
Si debes dar razones, por las cuales sigues ahí, bajando tu frente...
Es por los niños, no los deseas destruir, no deseas que ellos se enteren, sufran y lamenten...
Así pasan los días... "A medio divorcio..."
Desapareció la alegría, el amor, la diversión y el ocio... Solo nos queda una palpitante resignación y en el corazón un profundo y vacío foso.