Cuando terminamos una relación, generalmente queda un dolor tan grande que intentamos a toda costa superarlo, callarlo, olvidarlo o ahogarlo de distintas formas, a veces reemplazando de inmediato a esa persona pensamos que saldremos adelante...
¡Un clavo saca otro clavo!... una expresión que hemos escuchado tanto para justificar el inicio de una relación de inmediato, pero no nos detenemos a pensar en lo que implica una nueva pareja, una nueva etapa, si estamos heridos, ¿cómo vamos a amar a alguien teniendo el corazón roto?...
¡Un clavo NO saca otro clavo!
Solo ilusionas a otra persona sabiendo que aún sientes algo por la anterior, NO hagas las cosas mal, cierra tus ciclos antes de uno nuevo comenzar...
Antes de intentar amar a alguien más, empieza un ciclo de amor propio para sanar las heridas que en tu corazón quedaron, pues de no hacerlo, a la larga puedes lastimar a otros y sangrar sobre quien no te hirió...
Siéntate, ámate, perdona todos tus errores, saca todo el resentimiento y dolor que esa relación terminada dejó en tu interior, llora, grítalo si es necesario, pero no te apresures a elegir a alguien más y lo termines dañando, no es justo ni lo merece esa persona, cierra primero tu ciclo, ama cuando estés listo no cuando estés solo...
Nunca intentes llenar la falta de amor propio con alguien más pues solo terminarás más lastimado, con tu corazón más roto y habrás dañado a alguien más, te convertirás en lo que te hicieron, serás victimario, y tarde o temprano, terminarás más y más dañado...
Cierra cada ciclo, toma el tiempo que sea, no busques amor, el amor verdadero suele llegar cual mariposa que sobre tí se posará, siempre que tu no insistas en perseguirla, sola llegará y la podrás apreciar, tocar y amar...