Te fuiste cuando mas te necesite,
tenias otras prioridades,
lo que vivimos no bastó,
para pensar en el otro.
Las horas pasan lento,
me da vuelta la memoria,
pero nunca se me olvidan,
decisiones que tomaste.
Mejor continua,
no aguanto el juego del desgaste.
Ni el equilibrio más perfecto,
ni fuertes cimientos de acero,
soportan el peso del verbo,
y actos que vinieron y fueron.
Increíble como un par de golpes,
directo al corazón,
desconectan la razón,
mientras apuras el galope.
Vaya en dirección contraria,
escoja entre 20 adversarios,
entrene su mente y cuerpo,
yo por fuera. Sin comentarios.
Miel a tu vida,
que endulce tu actuar,
y te enseñe a amar,
para que me des salida.