El arte no tiene límites, el algo que se puede hacer con cualquier cosa, en cualquier lugar y lo mejor que tiene es que cada uno puede interpretarlo de un modo diferente al que el autor ve o vio en el momento de hacerlo.
Aquí un ejemplo perfecto, una cabeza hecha de tuercas, a modo 3D. En función de las perspectiva que tengas, la ves de un modo u otro. En las fotos se puede apreciar, ya que están hechas desde varios lados, pero no alcanzar a mostrar esa sensación de perfección que tienes cuando la ves desde cerca y puedes ver esos detalles de cada una de las tuercas de distintos tamaños.
Una obra es del artista Manuel Martí Moreno y se llama Despertar, una auténtica maravilla.