Mascarilla, boli, ordenador y... café para poder aguantar todo lo que se nos viene encima...
Muchas sensaciones a la vuelta a clase, pero una que predomina sobre todas las demás... no estamos preparados para esto. Nadie lo está. Empezando desde arriba, un gobierno que va dando palos de ciego y unos dirigentes que no dirigen, delegan y escurren responsabilidades.
Ganas de volver a la normalidad y hacer lo que más me gusta, dar clases. Pero mucha desilusión por ver que seguimos siendo el último mono de este país.