Has apagado mil veces,
con la humedad de tus labios,
el fuego que llevo dentro,
esas llamas que me queman.
Y me dejan desnuda,
Y te amo de noche
Y te amo de día.
Te sueño aunque esté despierta,
y nos ponemos las alas para poder volar,
hacia un horizonte cálido
donde pueda saciar estas ansias de amar.
No necesito tu cuerpo para amarte,
ni necesito tus labios para besarte,
porque te amo en la esencia de tu ser.