Unas de las mejores actividades que disfrutamos en nuestra infancia son los juegos, de tal manera que logramos pasar la mayor parte de nuestro tiempo realizando diversos juegos por lo tanto cuando el niño está despierto se dedica a ello incluso podríamos decir que esta actividad es como un trabajo para los niños.
Los niños pueden llegar a realizar muchas actividades que sean agradables para su tranquilidad, pero sin embargo algunas de estas actividades van enfocadas hacia los juegos.
Muchas veces los juegos pueden llegar a ser placenteros o no pueden tener ningún propósito o finalidad, también pueden ser espontáneos y voluntario. De esta misma manera los niños pueden llegar a guardar ciertas relaciones con lo que no es juego.
En este mismo orden de idea a medida que el niño crece los juegos van a ir cambiando de varias etapas. En la primera nos encontramos con los juegos sensomotor que es el que se da hasta los dos años de tal manera que es cuando van adquiriendo el control de sus acciones, es decir que los juegos van a consistir en repetir y variar los movimientos.
El niño puede llegar a obtener placer de su dominio corporal y de poder experimentar su tacto, el oído y la vista.
También tenemos los juegos simbólicos o representativos ya esta etapa comienza de los dos a los seis años el niño adquiere sus capacidades de poder representar sus experiencias a través de cualquier objeto, como por ejemplo un palo pueden llegar a pensar que es una espada o también pueden llegar a jugar a la cocina. O en otras ocasiones pueden tomar alguna prenda y vestirse y decir que van para una fiesta, la imaginación de los niños es maravilloso cuando están en esta edad.
Por último nos encontramos los juegos con reglas que es cuando los niños ya comprenden ciertas actividades de la sociedad, cooperación y de competición. Lo que les permite seguir los juegos con reglas como por ejemplo el ajedrez.
Fotografias y contenido propio