La violencia es el uso voluntario e intencional de la fuerza bruta o verbal entre grupos de personas, esposos o familias. Que tiene como consecuencia una alta probabilidad de sufrir daños psicológicos, lesiones o muchas veces puede llegar hasta causar la muerte de una persona.
Por accidente los niños son los más afectados cuando en su familia existe algún acto de violencia o de agresión física entre sus padres, ya que ellos actúan como pequeños testigos dentro del hogar, en ocasiones todas estas agresiones o escenas físicas y verbales recaen en los niños de tal manera que puede llegar a un punto de interrumpir en sus vidas y crear trastornos emocionales.
Muchas veces estas conductas violentas de los padres generan en los niños dudas que pueden llegar a pensar que no los quieren o pueden sentirse en peligro por lo que están viendo, pero después que pasa toda la discusión se pueden sentir un poco confundido por lo que sus padres hicieron.
En ocasiones la madre después de la discusión busca de colocar al niño en contra de su padre, y esto es un gravísimo error que comenten ya que niño al ver que su madre está llorando busca de hacer lo posible para evitar que esta situación no vuelva a suceder.
Los conflictos generados en la familia pueden quedar en la mente de los niños de tal manera que en ocasiones pueden llegar a repetir las mismas agresiones que hicieron sus padres con otros compañeros de clase.
De tal manera que los docentes jugamos un papel de suma importancia en estas ocasiones, ya que tenemos que intervenir con los padres para poder realizarles charlas educativas para resolver los conflictos antes que se extienda más y pueda llegar a una tragedia.
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