MARIPOSA NOCTURNA
Esta mañana, mientras iba camino a ensayar una de las obras de teatro en las que estoy participado, me encontré con este regalo de la Naturaleza: una polilla perdida a mitad del día. Es poco común ver este tipo de insecto tan temprano, y menos tirada en medio de un andén repleto de personas.
Por un momento pensé en dejarla ahí y seguir mi camino, pero logo pensé: “¿Y si alguien la aplasta? Raras veces miramos al cielo o al suelo, por el contrario, siempre miramos hacia el horizonte, como buscando algo que no se nos ha perdido, como ciegos por voluntad a los misterios de la vida.”
Lo cierto es que me detuve, eché el apuro a un lado, y decidí tomar al insecto y llevarlo a un lugar seguro. Me pareció un hermoso ejemplar, sus matices terracota y su turgencia: yo les digo mariposas nocturnas (por su halo misterioso y su aspecto). Me quedé velando un rato a ver que hacía, y, por fortuna, se fue volando entre unos matorrales.
Sé que la vida de estos insectos es breve, casi tan breve como nuestras vidas. Pero no importa: un instante de vida valen mucho más que mil eternidades. Tal vez alguna mantis o algún pájaro la habrá devorado, pero creo que morir aplastado no es digno para un insecto
(Las fotos fueron tomadas con mi telefono Samsung J8)
MIS REDES SOCIALES