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Noches de amor puro y el alma alborotada
El altísimo fuego de tu amor
cae la noche, en la palma inocente de mi pasión,
engranado en las voces de tu cama
incendian vorazmente la seda de tu flor,
por la flecha fugaz de tu salivación
que rompen las cadenas de mi alma,
empastada en las sombras en el camino
dibujando nuestro mejor destino.
La noche enamorada sueña
con la luna amada risueña,
que brota en el tiempo perfecto
convirtiendo nuestro momento predilecto,
aguardando en la brisa del amanecer
reiniciando con el mar el acontecer,
causando turbulencia de un muerto
desembarcando en tu exquisito puerto.
Tendida en tu cama de arena
desahogándome en la mañana amena,
en la carne dura suspiro
ardiendo libre te miro,
en el ocaso del lejano horizonte
entreabierta sin que me desmonte,
senderos de luz en la noche se destella
anunciando la danza más bella.
Noches pobladas de guardianes
que turban los más feroces afanes,
en el agua tropical inocente
malecones solitarios en su mente,
enseñan sus penas tremendas
por no llevar las riendas,
de su destino sencillo
perdiéndose en el brillo,
de las voluntades en desenfreno
agitados llenos de veneno.
En el lienzo de la vida
dibujas por la noche, la llama vivida,
con tus puños amables
la sonrisa imborrable,
de tu flor adorable
haciéndola toda palpable,
con la magia de tus dedos
resalta mis labios húmedos,
bebiendo toda sedienta
sin nadie quien le mienta.
En el océano profundo
esbelta en la noche me difundo,
en el musculo bajo tu piel
dejándome la miel,
disparando tus ansias
con las mejores estancias,
en el sol enérgico que amanece
en nuestro torbellino desaparece.
Tengo ganas de amar
y contigo en la noche cantar,
las cosas de la luna
en una noche como ninguna,
respirando aire libre
y el deseo que me vibre,
encaramada en tu pecho
asumiendo mi derecho.
Soy la musa que se adapta a tu modo
educada en tus sabanas por las noches me acomodo,
mojada en el río suspiro
en el extasi del céfiro,
te enseño mi senda
para que mi vida atienda,
en el tiempo perdido
con mi amor querido.
En la noche frente al mar
te quiero besar,
y mostrarte mi delirio
con el regalo de mi lirio,
floreciendo esta flor
con el elegante resplandor,
por el triunfo cierto
de nuestro concierto.
Chaoooooo
Hasta otro encuentro. Gracias por haber pasado por mi colmena. Espero seguir deleitándolos con mi exquisita miel. ¡Noches de amor y locura!
Foto tomada por mí hijo César, editada con el editor de foto PicsArt con la ayuda de mi hijo Abrahán.