¿Cuánto tiempo necesitas para tomar una decisión? Probablemente sea en tan solo unos segundos. ¿Y en cuánto tiempo podrías arruinar el trabajo de tu vida? Pues quizás en ese mismo suspiro de tiempo. Con tan solo una mala decisión condicionada por las emociones descontroladas podríamos echar a perder un proyecto o plan de trabajo, dando cabida a una triste realidad para un mundo que ya de por sí nos envuelve en un ritmo donde no parece haber momento para pensar y meditar en lo que debemos hacer. Y es que por muy buen emprendimiento que tengamos nuestras emociones pueden surtir un efecto negativo en lo que deseamos alcanzar su no llegamos a controlarlas de buena manera.
How long do you need to make a decision? Probably just a few seconds. And how long could it take to ruin your life's work? Well, perhaps in that same breath of time. With just one bad decision influenced by uncontrolled emotions, we could ruin a project or work plan, giving way to a sad reality for a world that already envelops us in a rhythm where there seems to be no time to think and meditate on what we should do. No matter how good our venture is, our emotions can have a negative effect on what we want to achieve if we don't manage them properly.
Es impresionante como un negocio puede pasar del éxito a la desidia en tan poco tiempo, no tan afectado por nuestra gestión sino por no saber manejar ciertos agentes externos que atentan directamente contra nuestra salud mental. Cuando se trata de negocios de mediana o gran magnitud es cuando mejor debemos estar sobre todo en sentido emocional y mental para que estas no nos lleven a tomar una decisión de la cual nos podamos arrepentir con profundo dolor. Por un lado debemos saber manejar la inversión, el presupuesto y la dedicación en nuestro trabajo, pero en primer lugar debemos estar nosotros mismos bien parados y con el sentido común para razonar y saber manejar cualquier situación que surja.
Es aquí donde comprendes que el equilibrio emocional se vuelve en un factor determinante para emprender o mantener lo que hasta ahora has podido llevar a cabo. No tomamos decisiones impulsados netamente por la emoción ni tampoco dejamos que las emociones nos derrumben y nos lleven a pensar que no vale la pena iniciar un camino para impulsar algún proyecto de trabajo. La disciplina y la constancia nos pueden dar la fortaleza que necesitamos sobre todo ante momentos en los que el sector económico parece estremecerse de tal manera que nos afecta y nos exhibe con cierta vulnerabilidad por así decirlo. Siempre he sostenido que el espíritu emprendedor es algo que se debe alimentar con regularidad, ya que el mundo y sus problemas poco a poco pueden socavar hasta la mejor intención y planificación que puedas tener dentro del plano laboral.
It is impressive how a business can go from success to apathy in such a short time, not so much affected by our management but by not knowing how to deal with certain external factors that directly threaten our mental health. When it comes to medium or large businesses, we need to be at our best, especially emotionally and mentally, so that we don't make decisions that we may deeply regret. On the one hand, we need to know how to manage investment, budget, and dedication in our work, but first and foremost, we need to be in a good place ourselves, with the common sense to reason and know how to handle any situation that arises.
This is where you realize that emotional balance becomes a determining factor in undertaking or maintaining what you have been able to achieve so far. We do not make decisions based purely on emotion, nor do we let our emotions overwhelm us and lead us to think that it is not worth starting a new project at work. Discipline and perseverance can give us the strength we need, especially in times when the economic sector seems to be shaking in such a way that it affects us and exposes us to a certain vulnerability, so to speak. I have always maintained that the entrepreneurial spirit is something that must be nurtured regularly, as the world and its problems can gradually undermine even the best intentions and planning you may have in the workplace.
Por mucho tiempo y experiencia que se pueda tener, todos debemos librar una constante lucha a fin de mantenernos bien parados en sentido emocional. Lamentablemente muchos son los que hoy están afectados y han llegado a perder negocios personales o familiares por haber cedido a la incertidumbre que por momentos sopla de manera fuerte en nuestra economía. Movidos por la misma crisis económica, algunos han llegado a dejar algún legado familiar para probar algo nuevo y solo han tenido un triste resultado que los ha dejado prácticamente frente a una pérdida irreparable. Con esto no hacemos más que abonar más inestabilidad a nuestra vida y en muchos casos lo que antes era una salida ahora se convierte en un problema mayor, considerando su magnitud si es algo de donde se sostienen varias personas y familias.
"Tienes que pensar más con la cabeza y menos con el corazón", y esta frase quizás aplica hacia ese concepto en donde debemos ser más razonables con las decisiones que podamos tomar cuando se trata de nuestro trabajo. Para gestionar nuestras finanzas primero debemos aprender a gestionar nuestras emociones, ya que de esta forma estaremos en mejor posición para sostenernos y no ceder a esas pequeñas crisis que suelen ser bastante comunes y normales para los tiempos que vivimos. Cualquier esfuerzo y sacrificio bien valen la pena a fin de seguir remando e impulsando nuestro proyecto de trabajo, enfocados en que toda nuestra dedicación llegue a ser recompensado con un sinfín de emociones que en vez de restar más bien aporten y sumen a todo lo que deseamos alcanzar.
No matter how much time and experience we may have, we must all fight a constant battle to remain emotionally stable. Unfortunately, many people today are affected and have lost personal or family businesses because they have succumbed to the uncertainty that sometimes blows strongly through our economy. Driven by the same economic crisis, some have left behind a family legacy to try something new, only to end up with a sad outcome that has left them facing an almost irreparable loss. This only adds to the instability in our lives, and in many cases, what was once a way out now becomes a bigger problem, considering its magnitude if it is something that supports several people and families.
You have to think more with your head and less with your heart," and this phrase perhaps applies to the concept that we should be more reasonable with the decisions we make when it comes to our work. To manage our finances, we must first learn to manage our emotions, as this will put us in a better position to sustain ourselves and not give in to those small crises that are quite common and normal in the times we live in. Any effort and sacrifice is well worth it in order to keep pushing forward with our work project, focused on ensuring that all our dedication is rewarded with endless emotions that, rather than detracting, contribute to and add to everything we want to achieve.
Gracias por darle valor a esta publicación con tu tiempo y atención.
Hasta pronto.
Thank you for valuing this publication with your time and attention.
See you soon.