Este animalito típico de nuestro país, tiene una arrancada súper rápida, pero se cansa muy pronto y por eso es fácil de atrapar. Queda tan extenuado después de esa rápida carrera que una persona lo puede alcanzar y hasta sobrepasar, si quiere.
Acá en mi llano, usamos, comúnmente, la comparación de la "carrera corta del chigüire" con aquellas personas que inician cualquier proyecto con un entusiasmo increíble y a las pocas semanas o ante el primer obstáculo, se casan, se rinde, o se dan por vencidos.
Por eso hoy te pregunto: ¿Eres como el chigüire a la hora de emprender?
Mi esposo tiene un amigo, que desde que lo conocemos ha pasado por diferentes emprendimientos, que van desde, un cibercafé, una venta de pollos a la brasa, lavado de autos, oficina de contadores, venta de repuestos, venta de ropa y calzado, reparación de computadores, página de publicidad, y paren ustedes de contar.
Puede dar la impresión de que no sabe administrar sus negocios; sin embargo, en cada emprendimiento que ha iniciado, se puede notar gran creatividad y hasta un buen manejo de las finanzas, ya que es contador público. Sin embargo, le pasa como al chigüire. Su carrera es corta. En cada proyecto se termina cansando o se rinde ante los primeros obstáculos que le surgen.
Volviendo a insistir con la perseverancia:
Ya lo he compartido en otras publicaciones, pero creo y siento que es necesario, insistir, en que perseverar es la clave. Parece redundancia, pero es que hay que insistir en persistir.
Además de ser constantes y perseverar en el alcance de nuestros objetivos, también podemos estar pendientes de otros factores e ideas, que nos pueden ayudar a mantenernos en el tiempo con nuestro exitoso emprendimiento. Por ejemplo:
- Confiar en el proyecto: Antes de iniciar cualquier emprendimiento, debemos comprobar que es factible que sea sostenible. Entonces, una vez comprobado, tengamos confianza en que evolucionará. Esperar que el triunfo llegue a la vuelta de la esquina, suena fascinante, y puede que suceda, pero no siempre es así, ya que muchos factores influyen, desde darse a conocer, hasta establecer la clientela y comenzar a cosechar los frutos. Hasta esa etapa, se pueden pasar por diferentes obstáculos. Saber sortearlos y continuar insistiendo es la clave.
- Enamorarse de la idea, una vez más: Cuando un proyecto nace en nuestra mente y se va formando a partir de nuestra creatividad, nos enamoramos de la idea de verlo realizado. Ese entusiasmo, es el que nos hace buscar estrategias para verlo convertido en realidad. Volver a enamorarse de un proyecto, es buscar ese entusiasmo inicial que nos hizo mover y salir de nuestra zona de confort. Quizás algún obstáculo nos desanime, pero si volvemos a buscar esa chispa que nos entusiasmó, renovaremos fuerzas para seguir intentando.
No corras tan rápido como el Chigüire:
Por eso se cansa y se rinde. Porque arranca a correr sin pensarlo y entrega todo de sí mismo, sus energías, sus fuerzas, su ánimo y al poco tiempo se queda desgastado.
Comienza tu proyecto y ve dando un paso a la vez. No abarques de todo al mismo tiempo. Ve probando ideas, aplicando estrategias y las que sientas que te funcionan y te dejan todavía un rango de espacio para recapacitar, evaluar y sobre todo, tomar un respiro, aplícalas en tu negocio y adóptalas. A medida que vayas creciendo y avanzando, serán más las cosas que puedas abarcar.
Querido amigo emprendedor ¿Te identificaste con el correr del chigüire? ¿Comenzaste algún proyecto y luego lo dejaste por alguna situación que tenía solución? ¿Cuántas veces has iniciado emprendimientos?
Las respuestas a estas preguntas, pueden ayudarnos a reconocer si, en algún sentido, estamos arrancando nuestros emprendimientos a la carrera y sin planificar o pensarlos bien. Y de ser así, podemos entonces trabajar en ello y correr de forma más equilibrada, perseverando y manteniendo nuestro proyecto en el tiempo.
Nos leemos. Gracias por venir.