Estoy totalmente de acuerdo contigo, y eso que vivo en un país de promesas rotas ¿acaso se regenerara mi país? eso no lo se, pero si se que los viejos, mis viejos hacían promesas de bigote, promesas irrompibles de palabra que tenían el carácter de contrato, y hoy día las promesas se dan como cartas de amor eterno en la secundaria (escuela a la que llegas a los 12 años) si no vas a cumplir no prometas.
Exelente MI buen Omar.
RE: La trampa de prometer