Limpiar nuestras costas desde la infancia 👦, no es solo una acción ambiental, es sembrar en la conciencia, una labor educativa y humana. Cada acción realizada tendrá un impacto en nuestro entorno, y cuidarlo es responsabilidad de todos.
Dedicar un tiempo, para que nuestros niños y niñas recojan esos desechos, casi siempre vertidos por el hombre, es una manera de respetar la naturaleza y crear valores humanos, desde las edades tempranas de la vida. De esa manera, podremos garantizar, un futuro con adultos que amen el medio ambiente y la biodiversidad de especies. Es la única vía, para preservar la armonía de nuestra verdadera casa: nuestro hermoso planeta Tierra 🌍.
P.D: Fotos de nuestro “Proyecto Acualina” de Educación Ambiental. La Habana, Cuba.