Hoy fue un día bastante largo, luego de ir a la universidad me dirigí hacia mi casa y al poco tiempo de haber llegado comenzó a llover. Mientras llovía, comí, y me senté cerca de una de mis ventanas, a ver cómo caía la lluvia.
Existen pocas cosas que me relajan tanto como salir a caminar, así que, en vez de dormirme como hace la mayoría cuando llueve, esperé a penas terminó de llover, para salir y dar una caminata.
El olor de la lluvia en las calles, la satisfacción de caminar y mi música favorita en mis audífonos era lo único que me acompañaba en aquel momento.
En medio de mi travesía, logré tomar unas hermosas fotos, que les comparto ahora.