Si te das cuenta, los nuevos comienzos
suelen disfrazarse de finales dolorosos.
Pero en realidad el cambio no es
lo que suele ser doloroso.
Sólo lo es nuestra resistencia al mismo.
Si te das cuenta, los nuevos comienzos
suelen disfrazarse de finales dolorosos.
Pero en realidad el cambio no es
lo que suele ser doloroso.
Sólo lo es nuestra resistencia al mismo.