Nos fuimos hoy a la Alameda aprovechando que el clima estaba bueno y Luca podía ir con nosotros.
Llegamos y el parque estaba solo, nos echamos a tomar té y comer galletas que nuestra amiga Patricia (la dueña de Luca) llevó para compartir.
Nos quitamos los zapatos para conectar el cuerpo con la tierra y balancear las energías. Echamos cuentos y jugábamos con Luca sentados sobre la grama, un saltamontes nos acompañó un rato.
Luego fueron llegando algunas personas al parque y una pareja llevó a su perro, un perrito rescatado ya mayor pero con muy buen humor y muy cariñoso.
Luca y él se llevaron bien, jugaron hasta que se cansaron. Nosotros la pasamos bastante bien, siempre es una buena experiencia ir a este parque a recibir el atardecer.