¡Hola, hoy quiero compartirles mi grata y emocionante experiencia de servicio comunitario en la Universidad Simón Rodríguez y en la comunidad de Barrio Unión! Desde el primer día, me sentí emocionada y con muchas expectativas, y no solo porque se que es una de las etapas finales de este camino académico y el logro de una de mis metas si no por la oportunidad de ayudar, compartir y conocer el servicio social.
El primer evento que realizamos en la universidad se llamó “Una Gótica de Amor”, donde nos dedicamos a revitalizar los corredores de la universidad donde se encuentras las plantas ornamentales, quitando y limpiando el lugar de toda maleza. Fue gratificante ver cómo un simple gesto podía transformar el ambiente.
Realmente El verdadero corazón de esta experiencia, se sintió en la comunidad de Barrio Unión. Tuve la suerte de formar parte de un equipo excepcional, un verdadero “10 de 10”. Cada miembro era talentoso, unido y, lo más importante, siempre brindando apoyo mutuo durante toda esta aventura. La comunidad nos recibió con los brazos abiertos, y desde el primer momento, logramos establecer un vínculo especial que robó nuestro corazón.
Quiero hacer un agradecimiento especial al Señor Héctor López, nuestro facilitador y acompañante, cuya colaboración genuina fue fundamental en este camino. Juntos, organizamos diferentes actividades.
Entre ellas se realizo una actividad en Simoncito C.E.I Ciudad Maturín por la fecha memorable del día del amor y la amistad con los niños, donde nos recibieron con una alegría inmensa , cantamos, jugamos y rellenamos un corazón con papelitos donde cada uno le escribía el nombre de la persona amada que se lo entregarían como mama, papa, hermanos.
Tambien celebramos el carnaval donde jugamos y compartimos momentos inolvidables con los niños. También repartimos, pasapalos, cotillones y una rica tizana que alegró el día a muchos. (Yo feliz con la tizana).
Además, tuvimos la oportunidad de realizar un control de talla y peso para la comunidad en un consultorio de la comunidad. (Mi bebe también apoyo en el servicio comunitario).
El cierre del servicio fue muy alegre y memorable; llevamos juguetes y donaciones en un evento que llamamos “Soñando Juntos”. Ver las sonrisas de los niños al recibir un pequeño regalo me llenó de alegría, además de eso repartimos una rica sopa, porque si, de verdad estaba muy rica.
Aparte de las actividades les cuento que: me encantaba el color del uniforme “Azul Rey”
Después de esas actividades en la comunidad, regresamos a la universidad donde Participé en una caminata por el Día de la Mujer, en la cual quedé de tercer lugar, en lo personal me encanto y me sentía bastante animada y emotiva.
Pero en la siguiente actividad la cual era un senderismo con subidas intensas, llegué de última, la experiencia fue divertida y desgastante a la vez. ¡Esas subidas eran realmente fuertes!
Aunque aún no he terminado mi servicio comunitario, estoy a punto de llegar a la meta. Estoy emocionada por compartir con ustedes más sobre mi experiencia final y pronto les estaré contando. ¡Gracias por acompañarme y leer un pedacito de mi experiencia!