¡Feliz domingo a todos!
La Navidad fue hace un mes, y hoy empecé a recordar las deliciosas hallacas que hicimos. Me di cuenta de que tenía estas fotos y aún no las había compartido.
Fue nuestra segunda Navidad en Argentina, y preparar hallacas para nuestra mesa fue una bendición. Es un proceso largo, pero compartirlo en familia es lo más lindo e importante.
Mi hija le dio el toque especial al guiso, aunque lo preparamos juntas. Fue un placer prepararlo en familia recordando mi infancia y navidades pasadas mientras la escuchaba compartir: "Este consejo es de Ramón (nuestro vecino de Cumaná, que es un cocinero excelente), este truco es de la abuela, este otro es de la tía Maritza, y este pequeño detalle es mío". Fue como si todos compartieran nuestra mesa en ese momento, porque aunque ahora estamos lejos, siempre los llevamos con nosotros.
La Navidad calurosa y veraniega en Buenos Aires se presta a platos más frescos y sencillos, pero aún nos aferramos a estas tradiciones. Quizás con el tiempo cambiemos y decidamos hacer hallacas en invierno, guardando una ensalada fresca para las fiestas, o quizás no... Lo sabremos en 11 meses.
English versión
Happy Sunday everyone!
Christmas was a month ago, and today I started reminiscing about the delicious hallacas we made. I realized I had these photos and hadn't shared them yet.
It was our second Christmas in Argentina, and preparing hallacas for our table was a blessing. It's a long process, but sharing it with family is the most beautiful and important part.
My daughter gave the stew a special touch, even though we prepared it together. It was a pleasure to prepare it as a family, remembering my childhood and past Christmases while listening to her share: "This tip is from Ramón (our neighbor from Cumaná, who is an excellent cook), this trick is from Grandma, this other one is from Aunt Maritza, and this little detail is mine." It was as if everyone was sharing our table at that moment, because even though we're far away now, we always carry them with us.
The warm, summery Christmas in Buenos Aires lends itself to fresher, simpler dishes, but we still hold on to these traditions. Perhaps with time we'll change and decide to make hallacas in winter, saving a fresh salad for the holidays, or perhaps not... We'll know in 11 months.