Para este tercer día de reto #HiveAroundTheWorld tenía algunas ideas en mente, aunque, terminé decidiendome por mostrar algo disruptivamente tradicional y personal, algo de lo que no creo haber hablado antes en mi blog o por lo menos no del modo que lo haré.
Quienes me conocen saben que hace años fui estudiante religioso, y firmé parte de una comunidad religiosa dentro de la iglesia Católica, aunque en sentido estricto nunca llegué a profesar votos.
¿Qué tiene que ver esto con el reto en este día?
Pues que para hoy se nos ha pedido compartir un momento de nuestra rutina y precisamente por eso fue que le tomé fotos a mi libro de oración, ya que rezara liturgia de las horas fue uno de los habitos que aún conservo de aquellos años de vida religiosa.
Aunque solamente suelo hacer dos o tres momentos de oración diarias a diferencia de cuando era seminarista que de las 7 oraciones diarias además de la misa solíamos hacer 5 o hasta 6.
Estos momentos son muy personales ya que son un espacio para la introspección y recargar el espíritu de una actividad contemplativa más que de arrojamiento frenético del día a día con todo lo que siempre hay por hacer.