Ya eran varios los años en los que no había ido a la piscina, una u otra eran las razones, cosa que evidentemente provocaba un mayor deseo por ir.
Eso sí, como cualquier buen día, culminó excesivamente rápido.
Ya eran varios los años en los que no había ido a la piscina, una u otra eran las razones, cosa que evidentemente provocaba un mayor deseo por ir.
Eso sí, como cualquier buen día, culminó excesivamente rápido.