Mi cumpleaños fue hace pasado jueves y aunque en Argentina el 2 de abril es feria en honor a los veteranos de las Malvinas y además cayó en Jueves Santo, yo tuve que trabajar. No me sentí mal por ir al trabajo, al contrario, trabajar en feriado es dinerito extra, lo que no sabía eran las lindas sorpresas que me esperaban.
Mis compañeros me consintieron con presentes y hasta tuve doble torta de cumpleaños. Me cantaron el kilométrico cumpleaños feliz de los venezolanos y me sentí llena de felicidad y agradecida. En casa me esperaban más sorpresas y regalos así que fue un día muy, pero muy especial.
Entre los regalos que me dieron en el trabajo, había un huevo de pascua, una tradición Argentina por estás fechas de Semana Santa. Si no entendí mal los huevos de pascua se comen el domingo de resurección y aunque no entiendo del todo la tradición y el como se asocia con la conmemoración de la crucifixión y resurrección de Jesucristo, soy amante del chocolate y cualquier excusa para comerlo me parece buena.
Gracias a todos los que hicieron de mi cumpleaños un día especial y a Dios por la oportunidad de compartirlo al lado de mi familia.