¡Feliz jueves queridos lectores!
Llegó el otoño en Buenos Aires y en las madrugadas las temperaturas son bajas, Pero estás fotos son del calorcito del verano, de un día que invadidos por la nostalgia de nuestro hogar y en el que estrañabamos la brisa de la playa nos fuimos al puerto para sentir la brisa.
No es el mar, es el rio, pero la brisa refrescante y el lindo paisaje nos alegraron la tarde. El paseo lo hicimos por Puerto Madero y la Costanera, atravesamos el llamado puente de la mujer en dónde había una exhibición de tango. Me estaba quedando sin batería y no pude tomar tantas fotos como me hubiera gustado, pero fue una experiencia linda en la que tuvimos la oportunidad de conocer otros espacios de la ciudad que se ha convertido en nuestro nuevo hogar.
Aún sigo extrañando la playa, más ahora que los días se vuelven cada vez más fríos, pero aquí también encuentro lugares que toman su espacio protagónico en mi corazón.
Espero que disfrutaran de acompañarme en el paseo y que les gustaran las fotos.