Hoy es el Día Internacional de la Fotografía, arte y acto que bien merece ser celebrado. Su existencia en tanto efeméride, como pueden ver en este enlace, se le debe al fotógrafo australiano Korske Ara, quien lo comenzó a impulsar desde 2007, organizando un concurso de fotografía donde podía participar cualquier persona.
He querido celebrar, a mi modo, este día, a conciencia de que no soy un fotógrafo profesional (ni siquiera cuento con un cámara profesional); sólo soy un aficionado que ama la fotografía, porque ama el milagro de la vista, de la realidad y de la posibilidad de re-presentarla o modificarla desde ese magnífico arte.
Les dejo unas pocas fotos donde me guió una empatía hacia lo deteriorado, corroído, deshecho, que tiene, en mi concepción, una peculiar estética. Son fotos tomadas en el pueblo de Manicuare (Península de Araya) y en Cumaná, en el estado Sucre de Venezuela. Aunque no aparezcan en el orden que decidí, igual valen.