CARGA POSITIVA: NECESIDAD DE TODOS
Soy una doctora feliz y me considero una persona equilibrada y pacífica. Pero a veces llego a casa triste, sobrecargada, saturada. Algunas personas piensan que los médicos somos robots y que tenemos que estar listos para sus problemas, que no tenemos familia, hogar y una vida propia que atender.
Conversaba con mi madre y le decía que en las guardias médicas nos sobreponemos a situaciones extremas con la salud de los pacientes, encaramos la muerte y la desafiamos, pero lo peor es la carga negativa a la que nos exponemos, cada paciente trae su cúmulo de problemas y los descarga sobre nosotros, funcionando como psicólogo en muchos de los casos.
Como sanadores de cuerpo y alma nos exigimos estar listos siempre, y eso nos fatiga, nos deteriora. Por eso siempre traigo mi energía positiva, todos me conocen en mi trabajo por mi sonrisa inapagable, por mis chistes, etc.
A los 25 años comencé con la meditación, he aprendido tanto que me considero una persona totalmente nueva, tengo la sensación de que volví a nacer. Con la respiración consciente y profunda, he ayudado a calmar la mente y a soltar pensamientos negativos. Era una persona súper ansiosa y ahora tengo un mejor control de mis emociones.
Gracias a la energía positiva que he adquirido en la meditación, poseo un estado mental y emocional en el que te llenas de sensaciones como alegría, amor, gratitud y vitalidad, lo que eleva tu vibración interna y te conecta con un bienestar profundo.
Quisiera compartirles un consejo para ayudar a que sus días sean más llevaderos, se trata de un ejercicio sobre las afirmaciones positivas y la gratitud: Repitan mentalmente frases que les llenen de energía y optimismo, como “Al despertar sonrío, tengo un día lleno de oportunidades” o “Estoy lleno de paz y vitalidad”. También enfócate en agradecer por lo que tienes en tu vida, lo que potencia la energía positiva. No paso un día sin agradecer.
.
.
.
.
.
.
POSITIVE ENERGY: A NEED FOR EVERYONE
I am a happy doctor and consider myself a balanced and peaceful person. But sometimes I come home sad, overwhelmed, and drained. Some people think doctors are robots—that we must always be ready for their problems, as if we don’t have families, homes, or lives of our own to tend to.
I was talking to my mother and told her that during medical shifts, we deal with extreme patient health situations, face death, and even challenge it. But the worst part is the negative energy we’re exposed to. Every patient brings their own pile of problems and unloads them onto us, turning us into psychologists in many cases.
As healers of both body and soul, we demand ourselves to always be ready, and that exhausts us, wears us down. That’s why I always bring my positive energy—everyone at work knows me for my unshakable smile, my jokes, and so on.
At 25, I began meditating, and I’ve learned so much that I feel like a completely new person, as if I was reborn. Through deep, conscious breathing, I’ve helped calm my mind and let go of negative thoughts. I used to be extremely anxious, but now I have much better control over my emotions.
Thanks to the positive energy I’ve gained through meditation, I’ve reached a mental and emotional state where you’re filled with sensations like joy, love, gratitude, and vitality. This raises your internal vibration and connects you with deep well-being.
I’d like to share some advice to help make your days more manageable. It’s an exercise about positive affirmations and gratitude: Repeat phrases in your mind that fill you with energy and optimism, like “When I wake up, I smile—I have a day full of opportunities” or “I am filled with peace and vitality.”Also, focus on being grateful for what you have in your life, which amplifies positive energy. I never let a day pass without giving thanks.
Este Banner fue creado por la usuaria / This Banner was created by user
Mi nombre es Liliana Isabel Salazar Villariño, tengo 30 años y vivo en La Habana, Cuba. Soy graduada de Médico General, también soy escritora y promotora cultural//My name is Liliana Isabel Salazar Villariño, I am 30 years old, and I live in Havana, Cuba. I am a graduate in General Medicine, and I am also a writer and cultural promoter.
🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚🐚