Hace unos días se dió una de esas oportunidades de ir a refrescar un poco la mente, pues, no es solo el calor lo mas fuerte de este momento, sino también el cansancio mental de tantas actividades y compromisos ineludibles.
El Río Orinoco fue el anfitrión que nos recibió en sus calidas aguas, que aunque calidad, son mas frescas que el sol inclemente que nos recuerda cada día que estamos en una zona tropical. Gracias por todo Orinoco.