Mi jornada comenzó con un objetivo claro: inscribirme en un curso de portugués, un paso para aprender un nuevo idioma y disfrutar de una nueva experiencia. Luego recorrí todo el centro de la cuidad en busca de algunas cosas que me hacían falta. Y como todo buen recorrido necesita su pausa, terminé en una cafetería pequeña pero muy hermosa y tranquila. El café fue la excusa perfecta para terminar la mañana.
En el camino tomé algunas fotos que acá les comparto. 🤗🍃